PATRIMONIO ARTÍSTICO DE MESOPOTAMIA EN LA ACTUALIDAD
El patrimonio artístico mesopotámico es una cuestión no exenta de polémica y que plantea no pocas discusiones en tanto que se encuentra alejado, en su gran mayoría, de las ubicaciones originales además de haberse conseguido en algunos casos de formas un tanto irregulares.
Se trata por tanto de un maravilloso patrimonio disperso por distintas colecciones de grandes Museos europeos como el de Pérgamo en Berlín, el Louvre en París o el Museo Británico en Londres.
Museo Británico en Londres
Museo de Pérgamo en Berlín Museo del Louvre en Paris
Vemos retratado en la fotografía a Leonard Woolley, arqueólogo británico reconocido por sus excavaciones en la ciudad sumeria de Ur desde el año 1922 hasta 1934.
Leonard Woolley. Excavaciones en Ur.
Museo de Irak en Bagdad
Estos y otros museos, poseedores de grandes e importantes colecciones de arte, en sus páginas web, presentan a disposición del público en general, enlaces con visitas virtuales y buscadores de obras de todas sus colecciones, para todo aquel que esté interesado.
El Museo parisino del Louvre posee una sección de Antigüedades orientales, creada en 1881 y dedicada por completo a las antiguas civilizaciones de Oriente Medio y Próximo. Fue en este museo donde se creó en el siglo XIX, una disciplina nueva: Arqueología Oriental, a raíz del descubrimiento por parte de arqueólogos franceses, de los restos de la ciudad de Korsabad, cercana a Mosul, mandada construir por el Rey asirio Sargón II.
Visita al palacio asirio del Rey Sargón II
En el Louvre, se guardan obras tan asombrosas como el Código de Hammurabi (Mesopotamia -1750 a.C). Se trata de una piedra basáltica de color negro, de dos metros y medio de altura, en donde se encuentra acuñado el documento legislativo conocido más antiguo de la humanidad.
Imágenes del Código de Hammurabi
Más ejemplos de obras mesopotámicas que se conservan en el Louvre:
En el Museo se encuentran también fragmentos de pinturas del palacio de Mari o piezas de artes menores como este amuleto de aproximadamente el 3000 a.C., representando lo que parece un animal, con un orificio por el que posiblemente se colgaba esta pieza.El Museo de Pérgamo en Berlín, en su sección del Antiguo Oriente Próximo, cuenta con una obra destacada: la Puerta de Ishtar que daba acceso a la mítica ciudad de Babilonia (imagen inferior izquierda).
La Alemania nazi "compite" por el expolio de los restos mesopotámicos con Francia y Gran Bretaña y logra estos restos babilónicos, mientras franceses y británicos dedicaban sus esfuerzos a localizar los restos de las civilizaciones sumeria o acadia.
Los restos originales de esta Puerta, se descubrieron en las campañas arqueológicas alemanas entre 1902 y 1914.
La gran mayoría de dichos restos se trasladó a Alemania, reconstruyéndose esta magnífica puerta en 1930, en el lugar donde se exhibe en la actualidad.
En concreto la conservación de esta obra es buena, lo que no puede decirse del resto de edificios de la ciudad de Babilonia o incluso de las civilizaciones asiria, acadia o sumeria, de las que son pocos los restos arquitectónicos conservados. De aquellos templos y palacios sumerios, acadios y asirios, solo quedan ruinas con las que, al menos se pueden reconstruir sus plantas y diseños característicos.
Lo mismo sucede con los restos pictóricos de sus paredes, de los que se conservan escasas muestras.
En cuanto a Gran Bretaña, conserva su colección de hallazgos mesopotámicos en el Museo Británico en la ciudad de Londres. Las excavaciones realizadas en las capitales asirias (Nimrud, Assur, Ninive o Dur Sharrukin) han permitido encontrar los cementos de zigurats, templos y palacios, pero sobre todo han revelado la existencia de una extensa iconografía plasmada en los bajorrelieves de los paneles que cubrían las paredes de aquellas importantes edificaciones. Escenas de guerra, de caza o de la vida en palacio, decoraban cientos de paneles.
Del Palacio asirio de Nínive se exhiben fragmentos de piedra esculpida, paneles, que decoraban sus muros interiores.
La fragmentaria reconstrucción se aprecia con claridad en la imagen inferior.
Otro museo que acoge tesoros de Mesopotamia, aunque no goza de la importancia de los tres anteriores es el Penn Museum en Philadelphia, que incluye arte mesopotámico en su galería dedicada al arte de Oriente Próximo. Destacan las tablillas con escritura cuneiforme como la de la imagen, que representa la segunda versión de Gilgamesh escrito en lengua acadia:
En este caso su estado de conservación, como se puede apreciar es el de una tablilla fracturada, enterrada bajo la arena y expuesta al desgaste de las condiciones ambientales. Todo ello ocasiona el desgaste o semiborrado de los símbolos representados en su escritura, que deberá ser cuidado por los especialistas del museo.
En el Museo Nacional de Irak, en la ciudad de Bagdad, se conservan hallazgos mesopotámicos de gran importancia. Inaugurado en 1926, este museo fue cerrado durante la Guerra del Golfo en 1991, y reabierto de nuevo en el 2000, aunque solo lo podían visitar personas cercanas a Saddam Hussein. En el 2003 durante la invasión de Irak, fue objeto de robos y saqueos. Los objetos saqueados están siendo recuperados, en distintas partes del planeta: en Jordania, en Suiza, en Japón, Estados Unidos, e incluso en subastas por internet. En 2009 volvió a abrir sus puertas al público. Se encuentran obras como las siguientes:

Vaso de Warka. Vasija de alabastro época sumeria 3300-3100 a.C
Fuentes:
/https://web.archive.org/web/20111029012833/http://www.theiraqmuseum.org/








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